martes

El corte

El horizonte estaba a punto de caer y ella permaneció sentada. Por un instante pensó que podría detenerlo con sus manos y extendió sus brazos en el momento justo del desplome. El corte fue exacto, como una guillotina que se desliza sobre la hoja de papel. Afortunadamente, esta no es mi historia.

0 comentarios: